Misterioso quásar 3C 273

lunes, 16 de diciembre de 2013
El primer quásar detectado de manera inequívoca en la historia de la humanidad, hace medio siglo, fue el 3C 273, un nombre críptico para un objeto críptico, sobre todo al principio. Nadie sabía qué eran este objeto y los otros como él. Durante muchos años no estuvo clara la naturaleza de estos cuerpos celestes extraordinariamente brillantes y muy alejados de la Tierra. Por todo ello, 3C 273, y los quásares en general, se convirtieron en el paradigma de astros lejanos y enigmáticos, como faros resplandeciendo desde la otra orilla del océano de lo desconocido, y alimentaron la imaginación de mucha gente. Por ejemplo, el título del primer disco de la banda de música electrónica Neuronium, publicado en 1977, fue "Quasar 2C361".

El quásar 3C 273 se halla a unos 2.500 millones de años-luz de distancia de la Tierra, y es 40 veces más luminoso que una galaxia normal entera provista de 100.000 millones de estrellas. Este quásar se está alejando de la Tierra a un 15 por ciento de la velocidad de la luz.

La imagen obtenida recientemente gracias a la labor del Telescopio Espacial Hubble es probablemente la mejor de 3C 273, que reside en una galaxia elíptica gigante en la constelación de Virgo. Su luz ha tardado unos 2.500 millones de años en llegar hasta nosotros. A pesar de esta gran distancia, sigue siendo uno de los quásares más cercanos a la Tierra.

Los quásares son los centros de galaxias activas lejanas, energizados por un enorme disco de partículas en torno a un agujero negro supermasivo. A medida que el material de este disco cae hacia el agujero negro, se ha observado que algunos quásares, incluyendo a 3C 273, disparan chorros ultraveloces hacia el espacio circundante. En la imagen obtenida por el Hubble, uno de estos chorros aparece como una raya nubosa y mide unos 200.000 años-luz de longitud.

Los quásares son capaces de emitir cantidades colosales de energía, del orden de hasta cientos o incluso miles de veces toda la producción de energía de nuestra galaxia. Eso los convierte en algunos de los objetos más luminosos y energéticos en todo el universo. De estos objetos muy brillantes, 3C 273 es el más brillante en nuestro cielo. Si se encontrara a 30 años-luz de nuestro planeta, o sea a unas siete veces la distancia entre la Tierra y Próxima Centauri (la estrella más cercana a nosotros después del Sol) aparecería tan brillante como el Sol en nuestro cielo.

La cámara del Hubble con la que se ha tomado la foto es la WFPC2 y fue instalada en el Hubble estando ya éste en órbita a la Tierra. Dicha instalación fue parte de una serie de arreglos y mejoras que en 1993 le hicieron al Hubble unos astronautas, quienes para tal fin viajaron a bordo de una lanzadera espacial hasta este carismático satélite astronómico. Veinte años han transcurrido ya desde aquella hazaña tecnológica de reparar en pleno espacio un vehículo espacial tan complejo como es el Hubble, algo que nunca antes se había hecho. A uno de los responsables de aquella memorable reparación en órbita, Jeffrey Hoffman, tuvimos el placer de entrevistarle en persona algún tiempo después, y parte de la entrevista se publicó en NCYT de Amazings (http://www.amazings.com/ciencia/articulos/entrevista_con_Jeffrey_Hoffman.html).

La cámara WFPC2 es del tamaño de un piano pequeño y ha hecho una magnífica labor escudriñando el firmamento en luz visible, luz del infrarrojo cercano y luz del ultravioleta cercano.

Fuente: http://noticiasdelaciencia.com

1 comentarios:

  1. rikiveki dijo...:

    ¡Qué sensacionales somos los humanos cuando nos embarcamos en las ciencias. Descubrimos maravillas!

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